Qué son los créditos de carbono y cómo funcionan.
Medir las emisiones de una empresa permite saber cuánto genera y dónde puede reducirlas. Pero hay emisiones que no desaparecen de inmediato, incluso cuando ya se están mejorando los procesos. Para compensarlas existen los créditos de carbono.
Estos instrumentos permiten apoyar proyectos que reducen emisiones o retiran dióxido de carbono de la atmósfera. Entender cómo se generan y cómo se utilizan ayuda a distinguir entre un reporte de emisiones, una compensación documentada y una certificación de carbono neutralidad.
En Galatea acompañamos a las empresas en ese proceso, desde el inventario de gases de efecto invernadero hasta la compensación de la huella contemplada en su certificación, cuando eligen esta modalidad.
Qué es un crédito de carbono
Un crédito de carbono representa una tonelada de dióxido de carbono equivalente que un proyecto ha reducido o removido y cuyo resultado ha sido verificado conforme a las reglas de un estándar. [1]
El término “dióxido de carbono equivalente”, abreviado CO₂e, permite expresar en una misma unidad el efecto climático de distintos gases, como el dióxido de carbono y el metano. Así, una empresa puede calcular su huella y compararla con la cantidad de emisiones que representan los créditos.
También se les conoce como “bonos de carbono”. En este contexto, no son un préstamo ni un bono financiero que paga intereses: son unidades asociadas a resultados climáticos documentados.
Los proyectos que los generan pueden funcionar de distintas maneras. Algunos capturan metano que de otra forma se liberaría a la atmósfera; otros restauran ecosistemas que absorben CO₂. También existen proyectos de estufas eficientes que reducen el consumo de leña y las emisiones asociadas. Cada actividad debe demostrar sus resultados conforme a la metodología que le corresponda. [2][3]
La venta de créditos aporta ingresos para desarrollar y mantener estos proyectos. Sin embargo, realizar una actividad ambiental, como plantar árboles, no basta por sí solo para generar créditos certificados.
Cómo se genera y se utiliza un crédito
El recorrido de un crédito incluye varios pasos:
- Se diseña el proyecto. Se define qué hará, cómo medirá sus resultados y qué habría ocurrido sin esa actividad. Esa comparación es la base para calcular el beneficio climático.
- Se revisan el diseño y los resultados. El proyecto recopila datos y pasa por procesos de validación y verificación independiente, conforme al estándar aplicable.
- Se emiten los créditos en un registro. Las reducciones o remociones verificadas se convierten en unidades identificables, vinculadas con un proyecto y un periodo.
- Una empresa adquiere los créditos. Elige una cantidad acorde con las emisiones que busca compensar y con los requisitos de su objetivo.
- Los créditos se retiran del registro. El retiro deja constancia de su uso y evita que esas mismas unidades vuelvan a venderse o utilizarse. [2]
Para respaldar una compensación, la compra debe culminar en el retiro de los créditos. La documentación debe permitir identificar el proyecto, las toneladas utilizadas y a quién corresponde la compensación.
Qué significa compensar las emisiones de una empresa
Imaginemos una empresa que emitía 1,000 toneladas de CO₂e al año. Después de mejorar sus equipos y reducir su consumo de combustibles, sus emisiones bajan a 800 toneladas, considerando las mismas operaciones y fuentes.
La empresa ya logró una reducción de 200 toneladas. Si decide compensar las 800 restantes, necesitará retirar 800 créditos elegibles para el esquema de compensación que utilice.
Su inventario seguirá mostrando las 800 toneladas emitidas. La compensación se documenta por separado; no convierte ese inventario en un reporte de cero emisiones. Esta separación es consistente con el GHG Protocol. [4]
Una certificación de carbono neutralidad debe indicar qué periodo, instalaciones y fuentes de emisión abarca. Por eso, antes de comunicar que una empresa es carbono neutral, es necesario conocer los límites y cumplir los requisitos del programa que la certifica.
Los créditos complementan el trabajo de reducción. Mejorar equipos, evitar fugas o consumir menos combustible sigue siendo necesario para disminuir las emisiones de la operación.
Qué hace confiable a un crédito de carbono
Aunque todos se expresen en toneladas de CO₂e, los créditos pueden provenir de proyectos y metodologías muy diferentes. Para evaluar su calidad conviene revisar:
- El beneficio adicional. La reducción o remoción debe depender del incentivo que generan los ingresos por créditos, en lugar de atribuirse resultados que ocurrirían de todos modos.
- La medición y la verificación. Debe existir evidencia suficiente y una revisión independiente de los resultados.
- La duración del beneficio. Cuando existe riesgo de que el carbono almacenado vuelva a liberarse, deben establecerse mecanismos para atenderlo.
- La trazabilidad. El proyecto, las unidades emitidas y su retiro deben poder identificarse, con controles para evitar la doble contabilización.
- El cuidado de las personas y los ecosistemas. Los proyectos también deben cumplir salvaguardas sociales y ambientales. [5]
Estándares como Verra/VCS y Gold Standard establecen requisitos para los proyectos y sus créditos. Aun así, es necesario revisar el proyecto y las unidades concretas que se utilizarán. El nombre de un estándar tampoco garantiza que un crédito sea aceptado para cualquier obligación fiscal.
Cómo gestionamos los créditos de carbono en Galatea
En Galatea partimos del inventario de gases de efecto invernadero. Recopilamos y revisamos la información de la empresa para calcular sus emisiones bajo GHG Protocol, con las instalaciones, fuentes y periodo definidos para el servicio.
Trabajamos con el Programa Internacional 100% Carbon Neutral®, dentro del cual existen dos modalidades principales:
| Modalidad | Qué incluye | Compensación |
|---|---|---|
| Huella de GEI | Inventario, reporte, revisión y certificación de la huella | No incluye compra de créditos |
| Carbono neutralidad | Inventario, reporte, revisión y certificación correspondiente, con compensación de la huella contemplada | Requiere adquirir y retirar los créditos correspondientes |
El costo de los créditos se cotiza por separado del servicio de inventario y certificación. Depende del volumen de emisiones, los proyectos elegibles disponibles y las condiciones del mercado.
Si la empresa elige carbono neutralidad, Galatea acompaña la definición y el seguimiento de la compensación. El Programa selecciona los proyectos elegibles, determina la cotización y gestiona la adquisición y el retiro de los créditos a nombre del cliente. El pago de estos instrumentos se realiza directamente al Programa, una vez aprobada la propuesta.
La compensación se respalda con información del proyecto, documentación de la operación y constancia del retiro de los créditos. Una vez completado el proceso y cumplidos los requisitos aplicables, se emite la certificación correspondiente. [6]
Los aliados internacionales que respaldan este proceso
A través del Programa Internacional 100% Carbon Neutral®, facilitamos el acceso a créditos de carbono de sus aliados ClimeCo, de Estados Unidos, y CO2Balance, del Reino Unido, que participan como Miembros Asociados Internacionales. [7]
ClimeCo desarrolla proyectos de carbono y soluciones de descarbonización, incluyendo actividades industriales, tecnológicas y basadas en la naturaleza. CO2Balance desarrolla proyectos de reducción de emisiones, entre ellos iniciativas de agua segura y cocción eficiente que también aportan beneficios a las comunidades participantes. [3][8]
Esta colaboración facilita el acceso a proyectos bajo estándares como Verra/VCS y Gold Standard, junto con la documentación necesaria para conocer el origen de los créditos y dar seguimiento a su utilización. Las opciones concretas dependen de su disponibilidad y del objetivo de cada empresa. [7]
Cuándo pueden ayudar a ahorrar en impuestos ambientales
Los créditos pueden generar un ahorro fiscal cuando la regulación aplicable reconoce esa compensación y la empresa cumple sus requisitos. Comprar créditos, por sí solo, no elimina un impuesto ambiental.
Un ejemplo es Querétaro. Sus disposiciones fiscales para 2026 contemplan la reducción de la base gravable mediante toneladas certificadas con sellos estatales de bajas emisiones, conforme al mecanismo y los lineamientos correspondientes. Además, la Secretaría de Desarrollo Sustentable publica un registro de proyectos de compensación autorizados. [9][10]
Esto exige revisar qué impuesto le aplica a la empresa, qué emisiones están gravadas, qué proyectos admite la autoridad y qué trámites, límites y plazos debe cumplir.
La certificación del Programa Internacional 100% Carbon Neutral® y el reconocimiento fiscal estatal son procesos distintos. Un crédito adecuado para una compensación voluntaria no necesariamente reúne los requisitos para obtener un beneficio fiscal en México.
Un ejemplo sencillo de ahorro
Para entender la lógica, usemos cifras hipotéticas, que no corresponden a las tarifas ni a los límites de un estado concreto.
Una empresa tiene 1,000 toneladas de CO₂e gravadas y una cuota de $600 MXN por tonelada. Sin aplicar un beneficio por compensación, pagaría $600,000 MXN de impuesto.
Supongamos que el mecanismo aplicable permite descontar de la base gravable 200 toneladas y que la autoridad reconoce esa compensación. La empresa adquiere 200 créditos elegibles a $250 MXN cada uno y destina otros $10,000 MXN a los gastos adicionales necesarios para obtener el beneficio.
| Concepto | Sin aplicar compensación | Con compensación reconocida |
|---|---|---|
| Toneladas que integran la base del impuesto | 1,000 | 800 |
| Impuesto a pagar | $600,000 | $480,000 |
| Compra de 200 créditos | $0 | $50,000 |
| Gastos adicionales del mecanismo | $0 | $10,000 |
| Total considerado | $600,000 | $540,000 |
El ahorro sería de $60,000 MXN, equivalente al 10% del costo inicial. La empresa seguiría pagando el impuesto correspondiente a las 800 toneladas restantes.
En este ejemplo, el beneficio fiscal de $120,000 supera los $60,000 que cuesta acceder a él. Para evaluar un caso real deben incluirse todos los costos adicionales aplicables, como verificación, trámites, honorarios e impuestos no recuperables, y considerar otros estímulos disponibles. Los gastos comunes a ambas alternativas no cambian la comparación.
Estas cifras son ilustrativas y no constituyen una cotización de Galatea ni una promesa de ahorro. Compensar 200 toneladas con fines fiscales tampoco acredita, por sí mismo, la neutralidad de toda la empresa.
El primer paso para tu empresa
Si buscas conocer y documentar tus emisiones, puedes comenzar con la modalidad de Huella de GEI. Si también quieres compensar la huella contemplada en el proceso, podemos acompañarte en la modalidad de Carbono Neutralidad.
Cuando el objetivo incluya un posible beneficio fiscal, primero hay que verificar la elegibilidad de los créditos y el mecanismo estatal con el equipo responsable de las obligaciones fiscales de la empresa, antes de comprometer la compra.
En Galatea te ayudamos a medir tus emisiones y a definir el siguiente paso con información clara sobre el alcance, los costos y la documentación del proceso.
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Fuentes y lecturas complementarias
- Verra — Verified Carbon Units.
- CO2Balance — Carbon Credits Explained.
- ClimeCo — Carbon Project Development.
- GHG Protocol — Contabilización de compensaciones y emisiones.
- ICVCM — Core Carbon Principles.
- 100% Carbon Neutral® — Documentación de los procesos de certificación.
- 100% Carbon Neutral® — Miembros Asociados Internacionales.
- CO2Balance — Proyectos y actividades.
- Ley de Hacienda del Estado de Querétaro, disposiciones de vigencia anual para 2026, artículo quinto, fracción XXXIV.
- SEDESU Querétaro — Sistema de Compensación de Emisiones.